Te enseñamos cómo evitar que se dañen tus muebles y cómo limpiarlos sin químicos abrasivos 

Saque el polvo de los muebles regularmente 

Esto ayudará a eliminar la suciedad, el polvo y los cabellos que pueden acumularse y rayar el acabado. Puede usar un paño suave, un plumero o una aspiradora con un accesorio de cepillo suave.

Limpie los muebles con una solución de agua y jabón suave

Mezcle una parte de jabón suave para lavar platos con dos partes de agua en un recipiente. Sumerja un paño suave en la solución y escúrralo hasta que esté húmedo, no mojado. Limpia los muebles con el paño, trabajando en la dirección de la veta de la madera. Asegúrese de enjuagar el paño con frecuencia en agua limpia para evitar que se enjabone demasiado.

Sea cuidadoso al limpiar, ya que los muebles rústicos a menudo están hechos de madera más vieja y delicada.

Seque bien los muebles

Use un paño limpio y seco para secar los muebles. Asegúrese de secar todos los rincones y grietas para evitar que la humedad quede atrapada y cause daños.

Encerar los muebles para protegerlos

Este es un paso opcional, pero ayudará a proteger el acabado y mantener los muebles en su mejor aspecto. Puedes usar una cera para madera comercial o hacer la tuya propia con cera de abejas y aceite mineral.

Vitrificado: El vitrificado es una buena opción para muebles rústicos que están expuestos a mucha humedad o desgaste. Creará una capa dura y protectora sobre la madera.

Al limpiar los muebles rústicos debemos fijarnos cómo está trabajada la madera  para limpiarla.